DOCUMENTO: John M. Greer –Como caen las civilizaciones: Una teoría del colapso Catabólico“”

Previous Topic Next Topic
 
classic Clásica list Lista threaded En Árbol
6 mensajes Opciones
Responder | En Árbol
Abrir este mensaje con la vista en árbol
|

DOCUMENTO: John M. Greer –Como caen las civilizaciones: Una teoría del colapso Catabólico“”

Anselmo
Por John Michael Greer,
(autor del blog Informe del Archidruida,( http://thearchdruidreport.blogspot.com.es/)

© John Michael Greer 2005

Resumen

El colapso de las sociedades humanas complejas permanece pobremente entendido y las teorías actuales fracasan a la hora de modelar importantes características de ejemplos históricos de colapso.

Relaciones entre recursos, capital, desperdicios y producción constituyen la base de un modelo ecológico de colapso en el que la producción no puede satisfacer los requerimientos de mantenimiento exigidas por el capital existente. Las sociedades que se enfrentan a tales crisis despues de haber agotado sus recursos esenciales se arriesgan a un colapso carbólico, un ciclo auto reforzado  de contracción en el que se convierte una buena parte del capital en desperdicios. Ejemplos de colapso deben tenerse en cuenta y sugieren la existencia de paralelismos entre procesos de sucesión ecologica   tanto en ecosistemas no humanos como en fenómenos de colapso en sociedades humanas.

Introducción

El colapso de las sociedades complejas es un tema de perenne estudio académico y fascinación popular que,  a dia de hoy, permanece pobremente entendido. Tainter (1988) ,revisando los intentos previos para explicar la muerte de civilizaciones, hizo apreciar el hecho de que casi todas las explicaciones propuestas para el colapso fracasaban en lo tocante a describir adecuadamente sus mecanismos causales y se poyaban  , o bien en hipótesis elaboradas para esos casos  basadas en los detalles específicos de los mismos o, por contraste , en supuestos  esencialmente místicos (e.g., que las civilizaciones tienen periodos de vida como los de los organismos biológicos individuales).

En otra reciente revisión de los colapsos en la historia (Yoffee y Cowgill 1988). Los autores propusieron modelos ampliamente divergentes  para dar cuenta de  aproximadamente  procesos similares de declive y hundimiento.

Tainter (1988)  propuso una teoria general del colapso  según la cual las sociedades complejas se vienen abajo cuando la creciente complejidad  
Conduce a retornos marginales decrecientes, de  modo  que un decrecimiento en complejidad sociopolítica  rendiría beneficios netos  para la sociedad.

Esta teoría tiene importantes fortalezas pero falla a la hora de dar cuenta de otros factores, especialmente de las  dimensiones temporales del proceso.

Tainter define el colapso como un proceso caracterizado por
una reducción del acomplejidad socio-política que se extiende en una escala de tiempo  de “no más que unas pocas décadas” (Tainter, 1988, p. 4), reemplazando un insosteniblemente alto nivel de complejidad por un menor nivel de la misma ,nivel que es autosostenible.

Muchos de los ejemplos que él cita, sin embargo, fallan en satisfacer esta descripción, dado que ocurren en un periodo de siglos, en lugar de décadas
 (Ver tabla 1) e implican un proceso extendido de desintegración progresiva más que un rápido cambio  de un estado insostenible  a otro sostenible.

Los ejemplos mejor documentados de colapso, tal como el de la caída del imperio Romano de Occidente, muestran un patrón temporal distintivo, incluso más difícil de hacer cuadrar con la teoría de Tainter. Así, durante el colapso del poder romano cada una de las crisis, dentro d ela seri de estas que se fueron sucediendo, conducía a la perdida de complejidad social y al establecimiento de una estabilidad temporal a un nivelde complejidad menor. Cada uno de esos niveles resultó ser insostenible a su vez y fue seguido por una posterior crisis y por una nueva reducción de complejidad.(Gibbon 1776-88; Tainter, 1988; Grant, 1990) En muchas regiones, además, la complejidad social permanente a la que se llegó tras la desintegración final del Imperio estaba muy por debajo del nivel que había antes de su incorporación al mismo.

Así ,en Gran Bretaña, con antelación a su inclusión en el sistema imperial,es decir, en plena Edad de Hierro tardía prerromana, se había desarrollado una estable y floreciente sociedad agrícola con centros urbanos nacientes , así como conexiones comerciales internacionales.  Mientras que esa misma área permaneció despoblada, empobrecida y políticamente caotica  durante los siglos que siguieron al colapso de la autoridad imperial (Snyder 2003).

Un modelo alternativo basado en perspectivas de la ecología humana ofrece  una más efectiva manera de entender el proceso de colapso.
Este modelo conceptual, la teoría del  colapso catabólico, explica el hundimiento de sociedades complejas como el resultado de un ciclo autoreforzado de declive, conducido por interacciones entre recursos, capital, producción y desperdicios.

Trabajos previos sobre la ecología humana de las civilizaciones pasadas (e.g., Hughes, 1975; Sanders et al., 1979; Ponting, 1992; Elvin, 1993;
Webster, 2002)  e intentos de  proyectar el impacto de los factores ecológicos en las sociedades actuales  (e.g., Catton, 1980; Gever et al., 1986; Meadows et al., 1992; Duncan, 1993; Heinberg, 2002) han proporcionado datos y herramientas analíticas gracias a las cuales una teoría general del colapso  de sociedades complejas puede ser desarrollado. Cosa que se va a intentar a continuación.

La ecología humana del colapso

En el mayor nivel de abstracción cualquier sociedad humana incluye cuatro elementos esenciales. Recursos (R ), son factores que existen de forma natural en el entorno y que pueden  ser explotados por una sociedad determinada,pero que aún no han sido extraídos e incorporados a los flujos de energía y material de la sociedad.  El término de recursos incluye tanto los recursos materiales ,como la mena de hierro no extraída todavía y la fertilidad del suelo que aún no ha sido agotado por los métodos agrícolas de la sociedad,como recursos humanos, es decir, la gente que aún no ha sido incluida en la fuerza laboral, y los recursos de información, tal y como son los descubrimientos cientificos  que pueden ser realizados por los métodos de investigación de la sociedad pero aún no han sido hechos.Mientras los recursos disponibles para cualquier sociedad incluso para la más simple son numerosos y cambiantes  este modelo conceptual trata a los recursos como  una variable simple.

Esta extrema simplificación es aceptable  solamente debido a que permite que sean vistos con claridad ciertos patrones a gran escala, y permite  a un modelo su aplicación al más amplio posible rango de sociedades.

Capital (C) consiste en todos los factores de cualquier origen que han sido incorporados en los flujos de energía y materiales  de la sociedad
y son capaces de uso posterior: El capital incluye al capital físico; alimentos, campos de cultivo, herramientas  edificios,etc. Al capital humano;  obreros, cientificos , etc. Al capital social; jerarquias sociales,  sistemas económicos, etc. Y, al capital de información; el conocimiento técnico etc. Mientras un sistema de mercado es una forma de capital social,  el dinero en efectivo y las divisas son formas de capital físico.  Debe apreciarse que el dinero como tal es  es más bien un mecanismo para localizar y controlar el capital, que una forma de capital por propio derecho.

Mientras los inventarios de capital de cualquier sociedad son diversos, complejos y cambiantes, de nuevo, en aras a facilitar la exposición, este modelo trata al capital como a una simple variable.

Desperdicios (W) consisten en todos los factores que han sido incorporados a los flujos de energía de una sociedad  y han sido explotados hasta el punto en que ellos son incapaces  de uso posterior. Los materiales convertidos en contaminantes, las herramientas y trabajadores al final de su vida útil, así como la información arrojada a la basura o perdida. Todas ellas se consideran desperdicios.
 
Todo desperdicio es tratado como formando parte de una sola variable en este modelo conceptual.

Producción (P) es el proceso por  el cual el capital existente  y
los recursos son combinados  para crear nuevo capital y desperdicios. La calidad y cantidad  de nuevo capital creado por producción son funciones de los recursos y capital existententes usados en la producción.

Los recursos y el capital existente pueden ser sustituidos por algún otro  en producción  pero la relación  etre los dos es no lineal  y la completa sustitución es imposible.

A medida que el uso de recursos se acerca a cero, dado un nivel de producción, se  requieren incrementos exponenciales en el uso del capital existente, debido al efecto de los retornos marginales decrecientes
 (Clark and Haswell, 1966; Wilkinson, 1973; Tainter, 1988).Para el propósito de este modelo toda la producción es tratada como una variable simple.

En cualquier sociedad humana, los recursos y el capital entran en en el proceso de producción  y los desperdicios lo abandonan–El capital esta también sujeto a un proceso de conversión en desperdicio ajeno al proceso de producción-la comida no consumida sufre deterioro. Por ejemplo, y los trabajadores desempleados envejecen y mueren.

Así el mantenimiento de un estado estacionario require nuevo capital de producción para igualar gasto de producción a capital:


C(p) = W(p) + W(c) --> estado estacionario (1)


Donde  C (p) es el nuevo capital producido , W(p) es el capital existente convertido en desperdicio en la producción de nuevo capital, y W(c ) es el capital existente convertido en desperdicio fuera de la producción.

La suma de W (p) y W(c ) es M(p) ; la producción de mantenimiento, el nivel de producción necesario para mantener los inventarios de capital a sus niveles existentes. Así la ecuación (1) puede expresarse con mayor sencillez como:

C(p) = M(p)  -->estado estacionario (2)

Las sociedades que se mueven de un estado estacionario a un estado de expansión producen más de lo necesario para mantener los stocks de capital:

 C(p) > M(p) --> expansión (3)

En la ausencia de limites efectivos para el crecimiento,una vez iniciada ,esta expansion se convierte en un proceso autoreforzante, debido a que el capital adicional puede ser llevado al proceso de producción donde este genera todavía más capital, que puede ser llevado al proceso de producción a su vez.

La expansión hacia el Oeste de los Estados Unidos en el siglo 19  ofrece un bien documentado ejemplo; en un entorno rico en recursos, incrementos en capital humano a través de emigración e incrementos en capital de información a través del desarrollo de nuevas técnicas agrícolas incrementó la producción, llevando a incrementos del capital físico a través de la expansión geográfica, roturación de nuevas tierras, fabricación, etc.
Lo cual incrementó la producción nuevamente  y condujo a  posteriores incrementos  a través de todo el espectro de capital (Billington 1982).Este proceso puede ser llamado un ciclo anabólico.

El aspecto autoreforzante de un ciclo anabólico está limitado por dos factores que tienden a limitar incrementos en C (p).

Primero, los recursos pueden no ser suficientes para mantener la expansión indefinida. Aquí el uso de “recursos” como una variable individual  debe ser puesto a un lado brevemente.

Segundo, Cada recurso tiene una tasa de reposición, r (R), la tasa a la cual nuevos inventarios de recursos  se hacen disponibles para la sociedad.
Para cualquier recurso dado y para cualquier sociedad en un tiempo dado
r (R) es un producto ponderado de las tasas de producción natural, nuevo descubrimiento de depósitos existentes, y desarrollo de recursos alternativos capaces de desempeñar el mismo papel en la producción.

Con el tiempo, debido a que el descubrimiento y desarrollo de sustitutos están ambos sujetos a retornos marginales decrecientes  (Clark and Haswell, 1966; Wilkinson, 1973; Tainter, 1988), r(R) se aproxima asintoticamente a la velocidad combinada a la cual el recurso original y sus sustitutos son creados por  procesos naturales.

Cada recurso tiene una velocidad de uso por la sociedad, d(R), y la relación entre d(R) y r(R) forman un elemento esencial del modelo.
 
Los recursos utilizados más rápido que su tasa de reposición
 d(R)/r(R) >1,terminan por agotarse ,un recurso que se está agotando debe ser reemplazado por capital existente para mantener su producción, y la demanda de capital se incrementa exponencialmente a medida que el agotamiento continua .Así, salvo que todos los recursos necesarios de una sociedad tengan una tasa de  reposición ilimitada, C(p) no puede incrementarse indefinidamente  porque d(R ) eventualmente excederá a r (R ) llevando al agotamiento del recurso  y a incrementos exponenciales en el capital requerido para mantener C(p ) a un nivel dado cualquiera.

La ley del mínimo de Liebeg propone que para una sociedad dada,el recurso esencial con el mayor valor de d(R)/r(R) puede ser usado como un valor de trabajo de d(R)/r(R) para los diferentes recursos como un todo.
El agotamiento de recursos es así  uno de los dos factores  que tiende a acortar la duración de un cíclo anabólico.

El Segundo es la relación inherente entre  capital y desperdicio. A medida que los inventarios de capital se incrementan, M (p) aumenta, debido a que W( c) aumenta proporcionalmente al capital total; más capital requiere  más mantenimiento y reposición. M(p) también aumenta a medida que C(p) aumenta, debido que la producción incrementada requiere uso de capital incrementado y así W(p) incrementada,o conversión de capital a desperdicio en el proceso de producción.Siendo los otros dos factores igual, el efecto de W(c ) es hacer que M(p ) aumente más rápido que C(p ), debido a que no todo el capital está involucrado  en producción en ningún tiempo dado.Pero todo el capital está sujeto a su conversion a desperdicio.

Aumentar C (p) con relación a M (p) puede ser generado,o  bien por decrecimiento  de inventarios de capital para reducir W(c ) , o bien por ralentizar la conversion de capital a desperdicio para reducir W(c ) y o W(p) ; o bien mediante el incremento de la fracción de capital dedicada a producción, para incrementar C(p); o bien,finalmente, mediante la toma de recursos para producción, así incrementando C(p). Si esto no se hace o prueba ser insuficiente para satisfacer las necesidades de la situación, M (p) aumentará hasta igualar o exceder a C (p) y llevará al ciclo anabólico a un alto.

Hablando llanamente, una sociedad enfrentándose al final de un ciclo anabólico se enfrenta a la elección entre dos estrategias:

1) moverse hacia un estado estacionario en el que

C (p)=M(p), y d(R )=r (R )

Para todos los recursos económicos significativos.En el caso de que los limites ambientales no hayan llegado a restringir el crecimiento, esto requiere controles sociales para mantener los inventarios de capital a un nivel lo suficientemente bajo para permitir  que los costos de mantenimiento puedan ser atendidos gracias a la producción actual, y manteniendo la toma de recursos al nivel o por debajo de sus tasas de reposición.
   
Esto puede requerir decisiones colectivas difíciles, pero en tanto que la disponibilidad de recursos permanezca estable, los controles del crecimiento del capital se mantengan en aplicación, y la sociedad escape a crisis mayores exógenas, se trata de una estrategia que puede ser mantenida indefinidamente.

2) Prolongar el ciclo anabólico  a través de esfuerzos  para acelerar la toma de recursos mediante  conquista militar, nueva tecnología, o por otros medios.

Dado que el aumento de producción incrementa W(p) ,y el incremento de los inventarios de capital incrementan W( c), los  esfuerzos para acelerar la toma de recursos conducen a posteriors incrementos en M(p).

Una sociedad que intente mantener un ciclo anabólico indefinidamente debe, en consecuenacia, incrementar su uso de recursos  a una velocidad siempre creciente, para evitar que C (p) llegue a caer por debajo de M (p)
. Debido a que esto exacerba problemas de agotamiento de recursos, tal como se ha discutido antes, esta estrategia podrá demostrase como contraproducente.

Si el intento de conseguir un estado estacionario  falla, o si los esfuerzos para aumentar la captación de un recurso  fallan irrevocablemente después de haber aumentado M (p), una sociedad entra en estado de contracción, en el que la producción de nuevo capital no compensa las pérdidas debidas  al deshecho:

C (p) < M (p) --> contracción (4)

El proceso de contracción toma dos formas generales, según sea la tasa de reposición de recursos de la sociedad.

a) Una sociedad que usa recursos en, o por debajo, de la tasa de reposición (d(R)/r(R) = 1),  cuando la producción de capital cae por debajo de las necesidades de mantenimiento,entra en una crisis de mantenimiento en la cual  el capital de todas las clases no puede ser mantenido y  es convertido en deshecho:el capital físico es destruido o expoliado,las poblaciones humanas sufren un declive numérico, las organizaciones sociales de gran tamaño  se desintegran en en formas más pequeñas y económicas, y la información se pierde. Debido a que los recursos no estan completamente agotados,  las crisis de mantenimiento son generalmente autolimitantes.A medida que se pierde capital, M (p) declina escalonadamente, mientras declives en C(p) debido a perdidas en capital son amortiguadas en cierta extension por el suministro permanente de recursos.Esto permite el retorno a un estado estacionario o el arranque de un nuevo ciclo anabólico,una vez que el nuevo ciclo de conversión de capital a deshecho lleva a M(p)  a valores anteriores  por debajo de C(p).
 
b) Una sociedad que usa recursos más allá de la tasa de reposición (d(R)/r(R) > 1),

Cuando la producción de Nuevo capital queda por debajo de las necesidades de mantenimiento, se arriesga a sufrir una crisis de agotamiento en la cual las características básicas de una crisis de mantenimiento  son amplificadas por el impacto del agotamiento de recursos sobre la producción. A medida que M(p) excede C(p) y el capital no puede ser mantenido por más tiempo este se convierte en deshecho y deja de estar disponible para el uso.

Dado que el agotamiento de recursos requiere  inversiones de capital en producción,  las pérdidas de capital  afectan a la producción más seriamente  que en una crisis de mantennimiento.

Mientras tanto ,posterior producción incluso a una tasa reducida  requiere un uso posterior de recursos que se están agotando, exacerbando el impacto del agotamiento de recursos y la necesidad de incrementar el capital para mantener la producción.

Con la demanda para el aumento de capital aumentando a medida que el
C (p) tiende a decrecer más rápido que  M (p) y a perpetuar la crisis.
 el resultado es un ciclo catabolico, un proceso autoreforzante  en el cual C(p) permanece por debajo de M(p) mientras ambos declinan.

Los ciclos catabólicos pueden ocurrir en las crisis de mantenimiento si la brecha entre C(p) y M(p) es lo suficientemente grande, pero tienden a ser autolimitantes en tales casos.

En las crisis de agotamiento,    por contraste, los ciclos catabólicos pueden preceder al colapso catabólico, en el cual C (p) se aproxima a cero y mucho del capital de la sociedad  es convertido en deshecho.

 Una sociedad en una crisis de agotamiento no desemboca inevitablemente  a un colapso catabólico,  si el agotamiento es límitado, así que la demanda de recursos decrementada como una consecuencia de la producción reducida  lleva a d ( R) a valores anteriores inferiores a  r (R ),la disminución acelerada en C(p) puede no tener lugar y la crisis  puede  manifestarse de modo muy parecido al de una crisis  de mantenimiento. Si la brecha entre C (p) y M(p) es modesta,el capital no productivo puede ser  distraido para producción  para incrementar C(p) o preferentemnte convertirlo  en deshecho para llevar hacia abajo el M(p) llevando a C(p) y a M(p) temporalmente al equilibrio en orden a comprar tiempo para la transición a un estado estacionario.

Una sociedad en la cual el agotamiento de recursos está avanzado  y M (p) crece rápidamente en relación a C(p) , sin embargo , puede no ser capaz de escapar al colapso catabólico incluso si tales pasos son dados.
Factores culturales y políticos también pueden hacer que los esfuerzos   para evitar el colapso catabólico sean difíciles de de brindar algún fruto o de que, ni tan siquiera, se llegue a contemplar su necesidad.

Testando el Modelo

Estas dos formas de colapso, crisis de mantenimito que lleva a una recuperación y crisis de agotamiento que lleva al colapso catabólico, son en alguna extensión y forman los dos extremos de un complejo espectro de derrumbamiento societal.

Muchos ejemplos históricos de colapso  caen en algún punto en el rango limitado por estos. Las limitaciones del modelo abstracto y extremadamente simplicado en el que se basa esta teoría deberían ser tenidas  muy presentes mientras se esté intentando  aplicar esta a ejemplos pasados o presentes.

 No obstante, una inspección de los ejemplos históricos muestra que muchos de estos  tienen características  que refrendan el modelo  propuesto en este documento.

Más próximas al extremo del espectro correspondiente a la crisis de manteniminto están las sociedades tribales tales como los kachim de Birmania.

Las comunidades de los kachim evolucionan siguiendo un ciclo de subida y bajada  desde formas sociales descentralizadas (gumlao) a relativamente centralizadas (shan)  sin pérdidas significativas de capital físico, humano, o de información.

En este caso los ciclos anabólicos  conducen al crecimiento  del capital organizacional  a formas sociales relativamente centralizadas,   pero los costos de mantenimiento de este capital organizacional prueban ser insostenibles, conduciendo a crisis de mantenimiento, pérdida de capital social  y a la restauración de formas sociales menos intensivas en uso de recursos y de capital (Leach, 1954).
 
Esencialmente el mismo proceso, en una escala mayor y más destructiva, caracteriza la historia de la China Imperial desde el siglo decimo a.J.C. al siglo diecinueve d.J.C. Una agricultura cerealista eficiente y economías de mercado locales aportaron los fundamentos para una serie de ciclos  anabólicos  resultando en el establecimeinto de estados imperiales dinásticos centralizados (Gates, 1996; Di Cosmo, 1999).  
Estos ciclos anabólicos condujeron a incrementos en población, trabajos públicos tales como canales y proyectos de control de inundaciones y organización sociopolítica, los cuales acreditaron ser insostenibles  a largo plazo.

A medida que los costes de mantenimiento excedían los recursos del gobierno imperial, las crisis repetidas de mantenimiento  condujeron a la ruptura de la unidad nacional,  invasión por pueblos vecinos, perdida de infraestructura  y marcados declives  en la población (Ho,1970; Di Cosmo, 1999).

La base de recursos de la China Imperial tenia una relativamente alta tasa de reposición, debido mayormente a la sostenibilidad a largo plazo de la agricultura china tradicional y al uso de tracción humana y animal como fuentes primarias de energía,y cualquier agotamiento de recursos significativo era superado una vez que los niveles de población caian
 (Elvin,1993).

Por consiguiente, el agotamiento de recursos  jugaba un papel limitado,  
las crisis de mantenimiento de la China Imperial  fueron autolimitantes
y resultaban en la contracción a niveles más modestos de población y de organización sociopolítica , más que en un colapso total de la sociedad.

El colapso del Imperio Romano de Occidente, por contraste, fue un colpaso catabólico conducido por una crisis combinada de mantenimiento y de recursos.

Mientras que el mundo mediterraneo antiguo, como la China Imperial, eran primariamente dependientes de recursos facilmente reponibles, el Imperio Romano mismo era el producto de un ciclo anabólico alimentado mediante recursos fácilmente agotables  y conducido por la superioridad militar romana, empezando en siglo tercero a.J.C. la expansión romana transformó el capital de otras sociedades en recursos para Roma a medida que,un país tras otro  eran conquistados y despojados de su riqueza portable. Cada nueva conquista incrementaba la base de recursos de Roma y  ayudaba  a costear futuras conquistas.

Tras el siglo primero despues de J.C.sin embargo, posteriores expansiones no consiguieron proporcionar los ingresos necesarios para pagar sus propios costos.

Todas las gentes que quedaban dentro de la zona de alcance de eventuales expansiones del Imperio eran, o bien tribús bárbaras con poca riqueza, como los germanos,  o imperios rivales, capaces de defenderse a si mismos, como los partos ((Jones 1974).

Sin ingresos para nuevas conquistas, los costos de mantenimiento del imperio probaron ser insostenibles.Y un ciclo catabólico se inició rápidamente.

 El primer hundimiento mayor del Imperio vino en el año 166 d.j.
 y posteriores crisis siguieron hasta que  el Imperio Occidental  cesó de existir en el 476 d.j.c.  (Grant 1990, Grant 1999).

El colapso romano tiene una característica instructiva que ofrece posterior apoyo al modelo presentado aquí.

En el 297 d.J.C. el Emperador Diocleciano dividió el Imperio en una parte occidental y una parte oriental. La coordinación entre ellas fue menguando
 y, a la muerte de Teodosio en el 395, las dos mitades del Imperio pasaron a constituir estados independientes de hecho.

Debido a que el el Imperio de Occidente  producía 1/3 de los ingresos  que producía el Imperio de Oriente, pero tenia una extensión de su frontera norte, que era la que había que defender contra las incursiones bárbaras,  superior al doble de la que tenía el Imperio de Oriente , casi todas las debilidades del imperio romano original quedaban en uan mitad en una mitad y casi todos sus recursos remanentes en la otra.

En términos del colapso catabólico, el Imperio de Oriente permitió a cantidades de capital relativamente improductivo  que requería alto mantenimiento,  ser convertidas en deshecho, llevando su M (p) por debajo de su restante C (p) y rompiendo el ciclo catabólico.

El territorio del Imperio Romano de Oriente decreció  posteriormente
; con las conquistas musulmanas de los ciclos siete y ocho  d.J.C; mientras los efectos involuntarios de estas perdidas territoriales fueron igualmente exitosos; cambio a un nivel de organización que podía ser soportado sosteniblemente por el comercio y la agricultura en un territorio más manejable. El Imperio de Oriente sobrevivió por casi un milenio más que su gemelo occidental  (Bury 1923).

Próximo al extremo  de la crisis de agotamiento del espectro antes descrito, está  el colapso de la tierra baja clásica maya en los siglos nueve y diez de la era actual.

El modelo más ampliamente aceptado del colapso maya soportado en evidencias demográficas y paleo-ecológicas, se basa en la idea de que  dichas poblaciones mayas crecieron a un nivel que no podía ser soportado indefinidamente por  las prácticas agrícolas mayas, ejercidas sobre los suelos pobres en nutrientes de las tierras bajas de Yucatan.  En términos del presente modelo, el recurso clave de la fertilidad del suelo fue usado a una velocidad que excedía su tasa de reposición y sufrió su agotamiento como resultado. La política maya también requería la inversión de  una gran proporción de C(p) en programas de construcción de edificios monumentales, que incrementaron los costos de mantenimiento pero no pudieron ser fácilmente usados para la producción, y dicha politica exigió la continuación de estos programas hasta el principio del periodo clásico terminal.

El resultado fue un “colapso interrumpido”  de unos dos siglos, desde el 750 d.J.C. hasta el 950 d.J.C. en el cual las poblaciones mayas sufrieron un precipitado declive.y los centros urbanos fueron abandonados y terminaron devorados por la jungla
(Willey and Shimkin 1973, Lowe 1985, Webster 2002).

El colapso de las tierras bajas mayas es particularmete  sugestivo en lo que parece haber sido precedido por al menos dos hundimientos previos.
Yacimientos preclasicos tales como el Mirador y Becan muestran muchos de los mismos elementos culturales y artisticos, pero fueron abandonados en un pobremente documentado colapso anterior entorno al 150 d.J.C.
(Webster 2002). Un Segundo episodio, el así llamado Hiato, entre los periodos temprano clasico y tardio clasico (500-600 CE), vió fuertes declives en edificios monumentales  y evidencias de descentralización política (Willey 1974).

Bien si estos elementos fueron crisis de mantenimiento que precedieron a la crisis final de recursos  del periodo clasico terminal, o bien alguna otra  explicación distinta, resulta una cuestión dificil dedilucidar  a partir de la evidencia disponible.

Conceptos  de la sociología comparativa, ajenos esfera de los procesos de colapso, ofrecen, no obstante, soporte para el modelo  del colapso catabólico.

 Una implicación del modelo,  es que sociedades que persisten durante largos periodos, tenderían a tener mecanismos para limitar el crecimiento del capital y así rebajar artificialmente el M (p) por debajo del C (p).
Tales mecanismos de hecho existen en un amplio rango de sociedades.

Entre los más comunes están los sistemas  en los que modestas cantidades de capital improductivo son regularmente convertidas en deshechos. Ejemplos incluyen aspectos de economía potlatch entre los nativos Americanos del Noroeste de Norteamérica   (Kotschar, 1950; Rosman, 1971; Beck, 1993)  y la deposición ritual  de trabajos metalurgicos  de prestigio en lagos y rios por pueblos de la Edad de Bronce y de Hierro  en buena parte de la Europa Occidental (Bradley, 1990; Randsborg, 1995).

Dichos sistemas han sido interpretados de muchas maneras (Michaelson, 1979)  pero, en términos del modelo presentado aquí, una de sus funciones es distraer  fuera algo del C (p)  de los inventarios de capital que requieren mantenimiento, rebajando así artificialmente W(c) y haciendo un ciclo catabólico menos probable.

Dichas prácticas tienen claramente muchos otros significados y funciones en las sociedades.
 
Esta interpretación no implica que las sociedades que aplicaban los sistemas desrtrucción mencionados lo hicesen con el propósito de prevenir su colpaso catabólico.   Sino que ,si tales sistemas hacen el colapso catabólico menos probable, las culturas que adopten esos sistemas por otras razones pueden más probablemente sobrevivir  en el largo término y pasar esos elementos culturales a sociedades vecinas  o sucesoras.

Conclusión: El Colapso como un Proceso de Sucesión

Incluso en las ciencias sociales, el proceso por el cual las sociedades complejas darán via a sociedades más simples y más pequeñas ha sido a menudo presentado en lenguaje tomado de la tragedia literaria. Como si la perdida de compeljidad sociocultural necesariamente  garantizara un juicio negativo. Esto es comprensible debido a que el colapso de  civilizaciones a menudo conlleva  mortalidad catastrófica  y la pérdida de tesoros culturales invaluables, pero cualquier juicio de valor puede obscurecer cualquier importante característica de la materia que nos ocupa.

Un enfoque menos problematico al fenomeno del colapso deriva de la idea de los procesos ecológicos de sucesión, un concepto básico en la ecología de los organismos no humanos.

La sucesión ecologica  describe el proceso por el cual un aérea no ocupada aún por seres vivientes es colonizada por una variaded de ensamblamientos bioticos , llamados estadios serales , o seres, cada estadio seral reemplaza a uno anterior, y a su vez es reemplazado por otro hasta que el proceso concluye con una estable, auto perpetuante comunidad climax (Odum 1969).
Una caracteristica de la sucesión en entornos muy diferentes es  una diferencia en el uso en recursos entre los estadios iniciales tempranos  y los finales.

Las especies caracteristicas de los estadios serales tempranos tienden a maximizar el control de recursos y producción  de biomasa por unidad de tiempo, incluso al precio de la ineficiencia; así dichas especies tienden a maximizar producción y distribución de retoños  incluso cuando cuando esto signifique que la gran mayoría de los retoños no consigan alcanzar la madurez reproductiva.

Las especies típicas de estados serales tardios, por contraste tienden  a maximizar la eficiencia  de su uso de recursos, incluso al costo de límites a la producción de biomasa y a la distribución de organismos individuales;
así estas especies tienden a maximizar la inversion de energia en retoños individuales incluso cuando esto signifique que los retoños sean pocos y que las especies fracasen en sus intentos de ocupar todos los nichos de espacio.
 
Especies del primer tipo, o R-seleccionadas se han especializado en florecer oportunistamente en entornos perturbados, mientras aquellas del segundo tipo, o K-seleccionadas, se han especializado  para  formar comunidades bióticamente estables  que cambian sólo con modificaciones en el entorno más general (Odum 1969).
Las sociedades humanas y las especies no humanas pueden ser asimiladas de un modo simplistico  pero las radicales diferencias  en estrategias de subsistencia y reproducción entre sociedades humanas permiten a estas ser comparadas a distintos grupos bioticos en determinados contextos.

Las sociedades humanas entran en común con relaciones ecologicas tales como la simbiosis comensalismo, parasistismo, predación y exclusión competitiva con otras sociedades.Así los procesos en que unas sociedades humanas pueden ser reemplazadas por otras  pueden ser utilmente comparados a la sucesión para ver si las características comunes  emergen.

El modelo del colapso catabólico sugiere  una tal caracteristica comun.
Como se ha esbozado arriba, las sociedades se diferencian en sus respuestas a la disponibilidad de recursos y los costos de mantenimiento.
El espectro de rangos de respuestas desde al ajuste al estado estacionario, a través de una historia de repetidas crisis de mantenimiento y hundimientos parciales, seguidos por recuperaciones, de crisis severas de agotameinto a colapsos totales.

Estas diferencias, de acuerdo con el modelo planteado aquí, se desarrollan a partir de las diferentes relaciones entre recursos, capital, producción y desperdicios, especialmente las relaciones entre producción de capital y mantenimiento; C (p)/M (p) así como  entre uso y reposición de recursos  d(R)/r(R).

Estas diferencias son paralelas entre especies  R-selecionadas  y K-seleccionadas. Una sociedad que maximiza su producción de capital, cómo una especie R-seleccionada, prospera en un entorno con recursos substanciales aún no capturados, pero decae una vez que estos han sido esquilmados. Sus sucesores son propensos a ser sociedades  que, como las especies K-seleccionadas, emplean recursos clave más sosteniblemente al costo de una producción de capital decrecida.

Las comunidades climax no humanas  también típicamente muestran una mayor diversidad de especies, pero una menor población por cada especie, que los estadios serales tempranos, y producen volumenes notablemente bajos de biomasa por unidad de tiempo (Odum 1969).

Cambios similares, desde una perspectiva general, a menudo distinguen a las sociedades precolapso y post colapso. Así el colapso del Imperio Romano de Occidente, por ejemplo, pudo ser visto como un proceso de sucesión en el cual un estadio seral, dominado por una sola “especie” sociopolítica que maximizaba la producción de capital al costo de la ineficiencia,fue reemplazada por una más diversa comunidad de sociedades, consistente en “especies” mucho menos populosas, mejor adaptadas a sus propias condiciones locales, y produciendo capital a mucho mas reducidas  , pero sostenibles velocidades.
 
Los analisis que presentan esta transformación como una pura tragedia pasan por alto importantes aspectos, debido a que el colapso del Imperio Romano permitió a otras sociedades emerger de la sombra de Roma, y lanzar iniciativas culturales mayores tales como las literaturas vernaculas   en los antepasados de los celtas y romanos y en las lenguas romances (Wiseman 1997).
Como en cualquier proceso de sucesión hay tanto ganadores como perdedores. Si un lapso a la fantasia puede ser permitido, donde la literatura no humana e intersadada en su pasado, una historia de la eutrofización de un lago escrita por las hierbas de margen de rio sería muy diferente de la escrita por un pez.

Dado que los hombres tienen capacidades para el cambio de las que carecen los animales y plantas, los mismos hombres pueden cambiar de pez a hierba, es decir, transformando la que en un tiempo es  una sociedad “R-seleccionada”  de producción-maximizante, a una  sostenibilidad maximizante sociedad  “K-seleccionada” en una ocasión posterior.

El ejemplo de los Kachin citado antes muestra que no es meramente una posibilidad teorica.
 
Sin embargo, como otros ejemplos citados y la evidencia general de la historia sugiere, tal cambio  no se produce siempre. La posibilidad de crisis de mantenimiento necesita ser considerada siempre que una sociedad muestra signos de ser incapaz de mantener su capital existente , y la posibilidad de una crisis de agotamiento seguida por el colapso catabólico no puede ser excluida siempre que la producción de capital dependa del uso de recursos a velocidades significativamente mayores que su velocidad de sustitución.

Tales evaluaciones de las sociedades pasadas y presentes, con el  proposito de conseguir un alto grado de valor analítico o predictivo, requiere un cuidadoso análisis cuantitativo de un tipo que este documento no intenta.

Debido a que cada elemento en el modelo conceptual presentado aquí  permanece para un diverso y constantemente cambiante conjunto de variables, tal análisis presenta significativos desafíos, para muchos ejemplos históricos puede ser imposible ir más allá de mediciones representativas  de valores inciertos para variables cruciales. Sin embargo, patrones generales correspondientes al modelo de colapso catabólico pueden ser más faciles de extraer  a pesar de tener que trabajar con datos incompletos.
 
Cualquier sociedad que muestre amplios incrementos en muchas medidas de producción de capital, emparejados con signos de un severo agotamiento de recursos clave, en particular, debe ser considerada como un candidato potencial para el colapso catabólico.

© John Michael Greer 2005
How Civilizations Fall
____________________
____________________
12
Referencias
Beck, M.G. (1993). Potlatch: native ceremony and myth on the Northwest Coast. Anchorage: Alaska
Northwest.
Billington, R.A. (1982). Westward expansion: a history of the American frontier. New York:
Macmillan.
Bradley, R. (1990). The passage of arms: an archaeological analysis of prehistoric hoards and
votive deposits. Cambridge: Cambridge University Press.
Bury, J.B. (1923). History of the later Roman empire. London: Macmillan.
Catton, W.R., Jr. (1980). Overshoot: the ecological basis of revolutionary change. Urbana:
University of Illinois Press.
Clark, C., and Haswell, M. (1966). The economics of subsistence agriculture. London: Macmillan.
Corning, P.A. (1983). The synergism hypothesis. New York: McGraw-Hill.
----- (2002). ‘Devolution’ as an opportunity to test the ‘synergism hypothesis’ and a cybernetic
theory of political systems. Systems Research and Behavioral Science 19:1 pp. 3-24.
Di Cosmo, N. (1999) State formation and periodization in inner Asia. International History Review
20:2, pp. 287-309.
Duncan, R.C. (1993).The life-expectancy of industrial civilization: the decline to global equilibrium.
Population and Environment, 14(4), pp. 325-357.
Elvin, M. (1993). Three thousand years of unsustainable growth: China’s environment from archaic
times to the present. East Asian History 6, pp. 7-46.
Gates, H. (1996). China’s motor: a thousand years of petty capitalism. Ithaca: Cornell University
Press.
Gever, J., Kaufman, R., Skole, D., and Vorosmarty, C. (1986). Beyond oil: the threat to food and fuel
in the coming decades. Cambridge: Ballinger.
Gibbon, E. (1776-88). The decline and fall of the Roman empire. New York: Modern Library.
Grant, M. (1990). The fall of the Roman empire. London: Weidenfeld and Nicolson.
----- (1999). The collapse and recovery of the Roman empire. London: Routledge.
Hughes, J. Donald (1975). Ecology in ancient civilizations. Albuquerque: University of New Mexico
Press.
Jones, A.H.M. (1974). The Roman economy: studies in ancient economic and administrative
history. Oxford: Basil Blackwell.
Heinberg, R. (2002). The party’s over: oil, war, and the fate of industrial societies. Vancouver: New
Society.
Ho, P.-T. (1970). Economic and institutional factors in the decline of the Chinese empire. The
economic decline of empires, ed C.M. Cipolla (pp. 264-77). London: Methuen.
Kotschar, V.F. (1950). Fighting with property: a study of Kwakiutl potlatching and warfare, 1792-
1930. Seattle: University of Washington Press.
Leach, E.R. (1954). Political systems of highland Burma. Boston: Beacon Press.
Lowe, J.W.G. (1985). The dynamics of apocalypse: a systems simulation of the classic Maya
collapse. Albuquerque: University of New Mexico Press.
McNeill, W.H. (1998). Plagues and peoples. New York: Anchor.
How Civilizations Fall
____________________
____________________
13
Meadows, D.H., Meadows, D.L., and Randers, J., Beyond the limits. Post Mills, VT: Chelsea
Green, 1992.
Michaelson, D.R. (1979). From ethnography to ethnology: a study of the conflict of interpretations of
the southern Kwakiutl potlatch. Ph.D diss., New School for Social Research.
Odum, E. (1969). The strategy of ecosystem development. Science 164, pp. 262-70.
Ponting, C. (1992). A green history of the world: the environment and the collapse of great
civilizations. New York: St. Martin’s.
Randsborg, K. (1995). Hjortspring: warfare and sacrifice in early Europe. Aarhus: Aarhus
University Press.
Rosman, A., and Rubel, P.G. (1971). Feasting with mine enemy: rank and exchange among
Northwest Coast societies. New York: Columbia University Press.
Sanders, W.T., Parsons, J.A., and Santley, R.S. (1979). The basin of Mexico: ecological processes in
the evolution of a civilization. New York: Academic Press.
Snyder, C.A. (2003). The Britons. Oxford: Blackwell.
Tainter, J.A. (1988). The collapse of complex societies. Cambridge: Cambridge University Press.
Webster, D.L. (2002). The fall of the ancient Maya: solving the mystery of the Maya collapse.
London: Thames and Hudson.
Wilkinson, R.G. (1973). Poverty and progress: an ecological model of economic development.
London: Methuen.
Willey, G.R. (1974). The classic Maya hiatus: a ‘rehearsal’ for the collapse? Mesoamerican
Archeology: New Approaches, ed. N. Hammond (pp. 417-30). London: Duckworth.
Willey, G.R., and Shimkin, D.B. (1973). The Maya collapse: a summary view. The classic Maya
collapse, ed. T.P. Culbert (pp. 457-501). Albuquerque: University of New Mexico Press.
Wiseman, J. (1997). The post-Roman world. Archaeology 50:6, p. 12-17.
Yoffee, N., and Cowgill, G., eds. (1988). The collapse of ancient states and civilizations. Tucson:

Tabla I Escalas de tiempo de colapso de varias civilizaciones (datos de Tainter 1988)
                                                        Incio del C.                    Duración
Civilización Minoica                            1500 BCE c.                       300 years
Civilización Micénica                             1200 BCE c.                      150 years
Imperio Hitita                                      120 BCE c.                        100 years
Imperio Occidental Chou                       934 BCE                            163 years
Imperio Romano de Occidente                166 CE                             310 years
Mesopotamia medieval c                        650 CE c.                          550 years
Tierras bajas mayas periodO clásico c.         750 CE c.                       150 years
Responder | En Árbol
Abrir este mensaje con la vista en árbol
|

Re: DOCUMENTO: John M. Greer –Como caen las civilizaciones: Una teoría del colapso Catabólico“”

Dario Ruarte
Gracias por el aporte Anselmo.

Una de las estupendas notas de Greer y ahora al alcance de todos.
Responder | En Árbol
Abrir este mensaje con la vista en árbol
|

Re: DOCUMENTO: John M. Greer –Como caen las civilizaciones: Una teoría del colapso Catabólico“”

Anselmo
Siempre un placer, Dario
Responder | En Árbol
Abrir este mensaje con la vista en árbol
|

Re: DOCUMENTO: John M. Greer –Como caen las civilizaciones: Una teoría del colapso Catabólico“”

Bihor
Muchas gracias Anselmo.

Aun no siendo parte de su narración en el blog, lo añado al índice para que podamos disponer rápidamente de un enlace a esta traducción aunque pase a hojas posteriores. Un saludo y asegurarte que es un placer el poder leer tus traducciones. .

Leyendo el texto, me ha dado una auténtica bofetada esta frase:

Debe apreciarse que el dinero como tal es  es más bien un mecanismo para localizar y controlar el capital, que una forma de capital por propio derecho.
Regla de oro: trata a los demás como querrías que te trataran a ti
Responder | En Árbol
Abrir este mensaje con la vista en árbol
|

Re: DOCUMENTO: John M. Greer –Como caen las civilizaciones: Una teoría del colapso Catabólico“”

Anselmo
Muchas gracias a tí Bihor.

La verdad es que si no lo colgué en el apartado de Greer fue por error que os ruego me disculpéis . En caso de que que ello fuera posible, te agradecería enormemente que solucionases.
Responder | En Árbol
Abrir este mensaje con la vista en árbol
|

Re: DOCUMENTO: John M. Greer –Como caen las civilizaciones: Una teoría del colapso Catabólico“”

Admin
Administrador
Movido.

Un saludo