sistudey escribió
El petróleo es la sangre de nuestra civilización:
La sociedad actual depende de la energía fósil en más de un 90%. Tanto es, que los ciclos económicos dependen del precio del petróleo. Esto se debe a que la energía es la capacidad para poder hacer cosas de manera más eficiente. Por ejemplo, en vez de tener que repartir la leche andando, lo hacemos con camiones. En vez de tener que estar recolectando cada poco tiempo tomates, lo hacemos al por mayor (ahorrando costes) y luego lo metemos en cámaras frigoríficas. En vez de extraer cobre con un pico y una pala lo hacemos con maquinaria pesada. Esto ahorra mucha mano de obra para actividades básicas que sostienen la sociedad. Esa gente se puede dedicar ahora a un trabajo más especializado como el de investigador, informático, mecánico, piloto, etc, dando lugar a una sociedad más compleja. De esta manera, un barril de petróleo es capaz de generar una cantidad de actividad económica. Por eso cuando el precio del barril supera el valor de la actividad que puede generar, la economía entra en recesión.
De esta manera, para mantener el crecimiento económico necesitamos producir una cantidad creciente de petróleo. Sin embargo, para poder pagar una rentabilidad al empresario y/o devolver los préstamos con interés se requiere que el futuro sea mejor que el presente, es decir, se precisa un crecimiento continuo. Cuando esto no sucede se produce un colapso por impagos (no se puede pagar los intereses y se van acumulando). La producción de petróleo se estancó en 2005, dando el pistoletazo de salida a la crisis poco tiempo después. Es lógico, no se puede crecer por siempre si los recursos son limitados en un planeta finito.
Ahora bien, ¿por qué el precio no es buen indicador de la situación crítica para este tipo de materia prima tan especial como falsamente dicen los medios? Precisamente porque el petróleo es el que crea la actividad económica y no al revés. Así cuando el precio es demasiado alto, provoca que la sociedad no puedan pagarlo (quiebras), y por tanto, se consuma menos petróleo, haciendo que el precio de éste caiga (junto con el de otras materias primas). Eso es lo que estamos viviendo ahora. A veces los bancos centrales pueden manipular el precio durante unos años, pero no arreglan nada. En caso de mantenerse bajo demasiado tiempo, quiebran algunos productores, provocando una subida brusca del precio, e iniciando de nuevo el ciclo destructivo. Como se dijo antes, este ciclo se activó en 2005 cuando la producción de petróleo se estancó.
Es cierto que hay otras fuentes de energía, pero tienen ciertos problemas insalvables. Todas esas energía sólo valen para generar electricidad. Lamentablemente, los hidrocarburos tienen muchas más aplicaciones que son imprescindibles en nuestra sociedad (medicamentos, plásticos, fertilizantes y todas las actividades que requieren mucha energía en poco tiempo, como la maquinaría pesada de agricultura, de minería, de aeronáutica, militar y para su correcto funcionamiento los lubricantes, para la sanidad es fundamental para todas las medidas de higiene desechables, etc).
Por sólo detallar algunos usos, sin fertilizantes ni herbicidas hoy en día crecería menos que hace siglos ya que el suelo esta más erosionado debido precisamente a estos y a ir extrayendo sus nutrientes. Por ejemplo, antes el fósforo no se iba de la tierra porque los deshechos volvían a la tierra en forma de abono. Desde hace mucho eso no se hace, sino que se suple el fósforo faltante con el obtenido de la minería, y éste está en las últimas. Por otra parte, toda la maquinaria pesada actual funciona con diésel no con electricidad.
El problema aquí no es sólo que la actual maquinaria no funcione con electricidad y por tanto, nos enfrentemos a un gran coste de cambio de infraestructura para el que no tenemos dinero ni energía para su fabricación, sino que técnicamente es un reto. Estas máquinas son esenciales para la agricultura y la minería. Sin minería no hay ni solar ni eólica ni siquiera nuclear. Como se puede apreciar, todas son dependientes del petróleo, pero se dice poco en los medios de masas por motivos que no entraremos a detallar (aunque hay una lógica detrás para ello, por supuesto). Todo esto puede ser dicho para otras tecnologías en investigación. Aunque estuvieran ya inventadas, se requeriría mucho tiempo y petróleo (porque la maquinaria actual es lo que usa) para llevarlas a cabo, petróleo que no tendremos en las próximas décadas. De manera que el cambio de infraestructura ya es imposible que se produzca antes de caer al abismo. No hay margen de maniobra, estamos a un paso.
Pero es que además, aunque tuviéramos varias décadas por delante, habría que pensar en la electrificación de la sociedad. Para ello, se requiere mucho metales en cantidades que no tenemos. En particular cobre, litio y algunas tierras raras. Pero encima, aunque tuviéramos los metales (que no es el caso), para su correcta fabricación se requiere carbón.
Por otra parte hay que tener en cuenta que la investigación y la eficiencia no siempre estarán para salvarnos. En primer lugar la eficiencia está acotada por la física. Por ejemplo, independientemente de la tecnología usada, como máximo una placa solar podrá capturar la energía que el Sol proyecta sobre dicha superficie. Nunca más. Esto pone un claro límite a la eficiencia. Además, las mejoras de eficiencia cuestan cada vez más. Esto es debido a la ley de rendimientos decrecientes. Primero hacemos las mejoras que son más rentables, es decir, las que nos permiten ahorrar más investigando menos. Luego hay que echarle más maña para obtener cada vez menos ahorro. Esta ley también se aplica a la extracción de recursos naturales. Primero explotamos las minas con mayor concentración, luego las que tienen menos, que implican un consumo mayor de energía y tiempo para obtener la misma cantidad de mineral. Esto implica que llegará un punto en el que la eficiencia no podrá compensar los costes crecientes en la extracción.
Hay que tener en cuenta que hoy en día si tuviéramos que volver a los métodos antiguos para la supervivencia, nos enfrentaríamos a dos problemas nada sencillos:
1) La población es de varios órdenes de magnitud que la de entonces.
2) Las tierras son menos fértiles que antes debido al uso intensivo que hemos hecho de ellas (y no advertido hasta ahora porque lo compensábamos con fertilizantes derivados del petróleo).
3) Las minas tienen menos concentración que antes. Por decirlo simple, el método de criba que usaban en los ríos del oeste para recolectar oro, hoy en día no serviría para nada debido a la baja concentración.
Por si fuera poco, incluso la investigación que parece que es algo meramente intelectual, también requiere enormes cantidades de energía. Por lo que es poco probable que suceda mientras nos encontramos en el declive energético. El motivo es que una sociedad compleja con empleados y medios muy especializados, requiere mucha energía e infraestructura que sustentar, cosa que no será posible si tenemos que destinar recursos crecientes a los asuntos de supervivencia básica como la agricultura, la ganadería, la pesca o la medicina. Cuando estemos en declive energético (en dos a cinco años), la sociedad no tendrá energía y se tendrá que simplificar, haciendo totalmente improbable que surja una investigación a tiempo por no hablar de la implantación de esa tecnología a nivel productivo. Este proceso de simplificación puede ser ordenado y lento o si surge el caos, un colapso abrupto. No es razonable pensar que sucederá un milagro. Si fuera tú, pensaría en un plan B. Es lo que hace la gente razonable cuando se hace un seguro de vida, de coche, de vivienda o de enfermedad. Pero en este caso no será un seguro al uso, dentro del sistema, sino un plan alternativo por si acaso.
Eso es todo, amigo, creo que al final me he extendido más de la cuenta debido a querer puntualizar más conceptos que puedan frenar otros argumentos más escurridizos. Espero que te valga, un abrazo.
PD: Creo que como guía básica para newcomer puede venir bien en el foro de Antonio T.